BIENVENIDA/O

Asociación Ecos del Huallil - Caja de Ahorro y Crédito "Ecos del Huallil"
San Antonio, Cuchil, Sigsig, Azuay.

Diego Moscoso - Administrador del Blog
cac.ecosdelhuallil@gmail.com

24 mar 2010

Nuestra música, nuestra identidad.

Autor: Jorge Oswaldo Moscoso Zúñiga

Hoy en la mañana, con el fin de enterarme sobre lo que está pasando en el país y como es mi costumbre siempre, encendí el televisor en el canal que mantiene muchas contradicciones con mis aspiraciones de acceder a información objetiva, pero que a veces me hace reír, Teleamazonas, no obstante, para enarbolar la esperanza mía, resulta que en ese preciso momento el canal estuvo en un corte comercial en el cual se promocionaba el concierto “CANTOS DE LIBERTAD”, seguidamente planté la mirada en la pantalla, agudicé mis oídos y todos mis sentidos para conocer cuales serán los grupos de música que estarán presentes en dicho concierto, William Luna, Maya Andina, Wuancara, Tupay, Savia Nueva, Los Kjarkas, Los Jayac, entre otros, estarán ahí, inmediatamente sentí como el cuerpo se me estremecía al saber que los grupos que inspiran mi razón de ser se presentarán en aquellas lejanas tierras norteñas, por un momento me imaginé en el concierto a pesar de la distancia y de las imposibilidades laborales, luego me pregunté por que éste tipo de eventos solo se realizan en Quito?

Hace ya más de dos años vinieron los Kjarkas a Cuenca, que alegría, con mucho tiempo de anticipación mis primos, primas, un tío y yo nos preparamos para ir al concierto, con ansiedad esperamos a que llegara el día esperado, y llegó, cuando fuimos al Coliseo Mayor de Deportes, hoy llamado también Jefferson Pérez, nos extasiábamos con los murmullos de las guitarras, charangos, zampoñas, que comenzaban a sonar para aperturar la participación de algunos grupos que precedieron a los Kjarkas, disfrutamos inmensamente de los sonidos que emitían aquellos instrumentos musicales que representaban nuestra esencia, pues crecimos envueltos en aquellos sonidos andinos trasmitidos por la radio o en muchas veces creados por la capacidad y las hábiles manos del Abuelo Angel, quien aprendió a acomodar las notas de la guitarra únicamente con verlas aunque no sabía su nombre, quien incluso fabricó una quena de su propio arte para hacer música, único cantor de aquellos tiempos en nuestra comunidad; una a una acompañamos las canciones de los diferentes grupos hasta quedar prácticamente sin habla por el esfuerzo que habíamos generado con nuestras gargantas.

Para nosotros aquel concierto significó lo mejor de lo mejor en cuanto a eventos de esta naturaleza se trata, sin embargo aquel escenario deportivo estuvo a medias, poca gente acudió a tan magnífico evento, situación que deshizo totalmente nuestra teoría de que teníamos que ir pronto para poder entrar.

Creo sinceramente que en Cuenca mucha gente poco valora el arte y vivencias expresadas en la música andina, latinoamericana, pocas manifestaciones se observan en la ciudad, los grupos que hacen este tipo de música siempre son invitados para “romper el hielo” y abrir el espectáculo de otros grupos que se dedican a un género diferente, en los locales donde se venden CD`s, la música que suena o los videos que se muestran son en su mayoría de aquellos grupos femeninos que a parte de cantar, lo que hacen es exhibir otros atributos, o aquellos grupos que no tienen ninguna capacidad de originar nuevas letras y melodías, que reinterpretan toda canción y la hacen tecnocumbia, por ejemplo El Cholero, es más conocido en su ritmo tecnocumbiero antes que el original interpretado por Tupay.

Esa es la respuesta entonces, el sentido por la música y la generación de identidad mediante ésta, tiene muy poca acogida por en la conciencia de mucha gente, a tal punto de perder la esencia de lo nuestro, de lo que nos constituye. Por otro lado, ritmos como el reggaetón, gustan mucho especialmente a los más jóvenes, invisibilizando las interpretaciones que nos delega a disfrutar de nuestra cultura, de la naturaleza, tradiciones y que generan conciencia sobre nuestra realidad social, económica, política e incluso religiosa.

En nuestra comunidad San Antonio la situación no es diferente, he escuchado a algunas personas decir que “es música de indios”, poco se aprecia y se ha apreciado los malabares de las manos del abuelo Angel, de Efrén, de Saulo, de Angel Junior, Moscosos, para entonar la guitarra y poco se cultiva el arte de hacer música en nuestra tierra, “la música es la esencia de los pueblos” por lo tanto hay que plantearnos el objetivo de trasformar dicha situación, por lo menos en nuestra comunidad.

Mientras tanto, a los que disfrutamos de la música flolklórica y latinoamericana, nos queda disfrutar aun más por los que no lo hacen, al fin y al cabo “de gustos y colores no discuten los doctores”

23 mar 2010

De Taquito

Autor: Efrén Ubaldo Moscoso

Los viejos curuchupas se asustaban y las abuelitas criticaban “otra vez están en el vicio”, decían con asombro al ver a la juventud reunirse por los domingos para jugar el ecuaboly e índor. En aquella época y para la gente de nuestra comunidad, hacer deporte era atribuido como una acción dañina para los seres humanos, como una actividad de vagos y de personas que no tenían nada que hacer; incluso era asociado con algo maligno, de perdición y un grave pecado que cometían los varones; era considerado una desviación de las normas establecidas por una sociedad anticuada y moralista. Obviamente, en un mundo que consideraba tremendas brechas de desigualdad, las mujeres ni siquiera podían pensar en jugar o salir de la casa, su rol único asignado era de quedarse adentro en los quehaceres domésticos.

El índor es uno de los deportes que se empezó a practicar en la comunidad de San Antonio allá por los años de 1978 con la llegada del profesor Marcelo Bustos como educador de la escuela Elías Brito. Desde aquel entonces, la vida de los niños, niñas y de los jóvenes empieza a tomar un rumbo distinto, incluyendo al deporte, sea este indor, boly o atletismo dentro de las actividades educativas escolares, de interrelacionamiento con las comunidades vecinas y como un espacio de recreación.

Año tras año los niños de la escuela de nuestra comunidad participaba en eventos deportivos internos y externos, de igual forma lo hacían los jóvenes que se organizaban en clubes para representar la comunidad, lastimosamente siempre terminaba en grandes derrotas, predominando la hegemonía de las comunidades vecinas de Gutún y Buena Vista, consideradas fuertes en esta disciplina deportiva. Quien no recuerda las jugadas majestuosas del “enano” de la escuela de Buena Vista o, las voladas del arquero de Gutún -Guido Delgado-, mientras nuestra selección de niños ya grandotes porque estudiaban la primaria jóvenes que se habían reincorporado a terminar sus estudios - debido a que antes solo existía hasta cuarto grado-, otra vez perdía.

Los niños que crecieron viendo la derrota de los adultos y de ellos mismos y, el sinsabor de la pérdida, poco a poco se hicieron grandes y curiosamente fueron adquiriendo destrezas y habilidades en aquel deporte que en lo posterior harían de San Antonio una comunidad fuerte en Indor, boly y también con grandes talentos para el atletismo.

Diez años de llevar el peso de las derrotas en la espalda y de haber aprendido a levantarse después de la caída. -Otra vez perdimos- retumbaba en la mente de los deportistas acostados en el césped al costado de la cancha, mientras los colores vivos de las camisetas manchadas con el lodo hacían juego con el verde de los campos y el color natural de la tierra después de la lluvia. Esta historia podía cambiar y dar vuelta la página, el terreno estaba preparado.

Llegó el día esperado, la comunidad de San Antonio en su popular fiesta de junio, en el año de 1991, organizó un campeonato de indor con la delegación de Gutún, Sarar, San Antonio y un equipo invitado de la ciudad de Cuenca, sin duda era el equipo favorito para llevarse la copa del cuadrangular.

El día apareció radiante, el sol empezó a dar sus primeros rayos por el Huallil, mientras la gente se preparaba para ir a la feria del Sígsig a vender los sombreros de paja toquilla, tomar un delicioso morocho con pan, comprar las cosas esenciales para la alimentación y por la tarde ir a la escuela para ver el deporte o simplemente para estar allí, porque era la fiesta, nuestra fiesta.

En primera instancia se juegan los partidos de Gutún con el equipo invitado de la ciudad de Cuenca, los gutunejos salen humillados tras recibir tremenda goleada, posteriormente, el equipo de San Antonio versus el equipo de Sarar y San Antonio también golea a los cercanos vecinos de Sarar. La gran final de los dos equipos ganadores está por empezar, mientras las sombras de las montañas proyectaban sus siluetas en las laderas y la gente apresurada partía con rumbo a sus hogares, los jugadores se alistan, se dan la mano y...,

El partido empieza, la pelota se pone en movimiento, un pase, dos, tres, elabora una pared de taquito. La pelota corre y corre, mientras realiza una jugada la bicicleta y el balón sube a la cabeza, la acaricia suavemente mientras desciende deslizándose por el pecho hasta los pies, camina con rapidez con su amiga inseparable pegada a sus pies, se quita la marca de uno, de dos, un pase otra vez de taquito, recupera el balón, un disparo potente, el arquero tambalea y gooool. Esta historia tendría un final feliz y con ella a creer en nosotros, a recuperar el amor propio, a confiar en nuestras capacidades, a fortalecer nuestra identidad jacarqueña y saber que somos importantes. El marcador final 3 goles para san Antonio y 1 para el otro equipo. iSan Antonio Campeón!

Con respecto al atletismo nuestra escuela nunca había participado en las competencias cantonales, hasta que en 1981, con el profesor Julio César Toral, nuestra delegación tuvo una primera y gran participación en la histórica Plaza 24 de Mayo, impregnando en la memoria de los sigseños las imágenes de los niños de Jacarcar, quienes habían obtenido varias medallas y consigo la esperanza de algún día vivir mejor.

Nuestra tierra ha tenido grandes talentos que no han podido surgir por la falta de oportunidades. Es tiempo de pensar en estas alternativas que probablemente no están dentro de nuestro pensamiento ni dentro de nuestra estructura familiar. El deporte es una profesión, una forma de vida, una manera hermosa de vivir nuestro día a día y también una oportunidad de ser emprendedores y de fortalecer la salud física, psicológica. El deporte, la recreación es un derecho de los seres humanos y muy esencial para la vida.

18 mar 2010

“EL CUERERO”

Autor: Jorge Oswaldo Moscoso Zúñiga

Singular hombre este que a veces acompañado por su esposa e incluso hijos o hijas, deambulaba entre las ralas casas de nuestra comunidad San Antonio; aquellos caminos frecuentemente eran pisados por aquel personaje que a la vos de “cambio cueros por bandejas, platos, baldes, bacinillas …” causaba a algunos si no a todos los muchachos un espanto terrible, pues se tenía en la cabeza la idea que el cuerero iba a amarrarnos de pies y manos, escondernos entre sus cueros y llevarnos lejos de nuestra tierra para vendernos o cambiarnos, como era costumbre para él, con más cueros, tamaña mentira patrocinada por las “cautas” mamás que utilizaban ese pretexto para impedir que siendo niños, corriéramos, como lo hacíamos siempre, a las vecindades o anduviéramos por ahí jugueteando.

Frecuente era también, ubicar a los cuereros sentados bajo algún arbusto que les ofrecía sombra, comiendo no se qué, tal vez sería mote, no sé, el hecho es que nunca nos atrevimos a acercarnos, pues el miedo era más fuerte que ese interés infantil de descubrir que es lo que comían aquellos personajes raros para nosotros.

En algunas ocasiones llegaban a nuestra casa, y cuando eso sucedía lo más conveniente era que buscáramos un lugar apropiado para escondernos, no vaya a ser que en realidad se tenga que marchar de lado nuestra familia sin poder despedirnos y sin poder siquiera respirar entre los apretados cueros que ellos cargaban; lo raro es que mamá no tenía miedo alguno, los atendía, a veces cambiaba algún cuero de borrego con unos jarros de plástico y algunas cosas más, en el proceso de negociación se la veía muy tranquila, y con mucha calma observaba el arsenal de trastes plásticos que los cuereros exhibían.

Ahora, después de analizar más profundamente la situación, puedo darme cuenta de la difícil tarea que debían realizar los Señores cuereros para llevar el pan a su casa, imagínense la distancia que tenían que viajar (se dice que venían del centro del país), para ganar unos cuantos sucres, caminar todo el día echados a la espalda la cantidad de trastes que llevaban envueltos en la base por los mismos cueros y el resto por una telaraña hecha de sogas, a veces sin tener que comer, en días calurosos o lluviosos tenían que trabajar, sin la cercanía de la familia, tan necesaria para los seres vivos, tenían que refugiarse, al caer la noche, en algún lugar en donde le ofrecían posada, maltratados muchas veces por su condición de “indio”, discrimen muy desarrollado en muchas mentes de la gente que en mi comunidad habitan y que penosamente aun no se ha podido abolir.

Dura situación, que demuestra la inequidad existente desde siempre y en nuestros días entre la gente ecuatoriana.

12 feb 2010

“Agua que no has de beber, porque está sucia”

AUTOR: Efrén Ubaldo Moscoso

La nueva constitución ecuatoriana en primera instancia reconoce al agua como un derecho humano fundamental, es decir que todos los ciudadanos y ciudadanas, sin discriminación alguna, debemos disponer de agua segura, en cantidad suficiente para satisfacer nuestras necesidades básicas: bebida, alimentación, aseo personal, limpieza. etc.

Tomando en cuenta esta afirmación nos hemos propuesto realizar algunos comentarios que vienen al caso y que podría ser de interés colectivo y generar por lo menos una insipiente reflexión comunitaria.

En las festividades de navidad y año nuevo estuvimos en nuestra querida comunidad de San Antonio de Jacarcar y mientras disfrutábamos de aquel aire puro que entraba por nuestros poros, de la tranquilidad de un mundo ideal apartado de la locura de la ciudad, del consumismo de los supermercados y del estresante mundo urbano, decidimos realizar una caminata por el sendero que conducía a la entraña misma de donde vierte el agua que permite nuestra existencia.

Sigilosamente recorríamos observando nuestra imagen desfigurada que nos devolvía el reflejo del agua casi turbia de la acequia, mirando a cada paso los arbustos quemados y destruidos por la devastadora mano del ser humano, las viviendas construidas de manera incomprensible encima del canal de agua, sin una infraestructura adecuada que permita evacuar las aguas servidas que se depositan en el canal, esa agua contaminada utilizamos para el consumo diario. Cómo es posible que en el 2010 aún subsistan prácticas antihigiénicas que asombran y que constituyen una verdadera amenaza para nuestra salud.
El agua al salir de la vertiente tiene un 80% de purificación; sin embargo, en su recorrido sufre una creciente contaminación por la razón que acabamos de enunciar y porque la gente bota basura: fundas plásticas, papeles, botellas, pañales; las cunetas de la carretera lleva agua sucia y contaminada que desemboca en el canal; animales que pisotean el agua y la ensucian, en fin una serie de prácticas que amenazan el medio ambiente.

Adicionalmente, el agua está mal distribuida, hay algunas propiedades de gente sin sentido común que roba el agua y abusa regando los potreros, lo desperdicia sin tener en cuenta el uso colectivo y comunitario que se le debe dar a la misma.

Curiosamente, a medida que avanzábamos hacia el cerro, el agua se iba poniendo cristalina. Cada metro que recorre se contamina y su caudal disminuye, ojala no sea demasiado tarde y los seres humanos entendamos que nuestras acciones son las causantes para que el agua sea de mala calidad. Reiteramos, la nueva Constitución recoge el carácter esencial del agua para la vida, pero tiene que ser agua segura y que tengamos acceso a ella.

Luego de este recorrido quedan planteados para el debate algunos interrogantes que serían motivo de reflexión individual, familiar y comunitaria.

• ¿Por qué no hacemos uso de nuestro derecho que nos permita disfrutar del agua limpia por lo menos entubada, será muy difícil conseguirla o es que aún no lo hemos intentado?
• ¿Por qué la comunidad de San Antonio a pesar de vivir en las fuentes de donde sale el agua, no tiene concesionado vertientes para el uso de sus habitantes, más bien las comunidades vecinas se han adueñado del agua?
• Probablemente vivir rodeados de agua no nos permite visualizar que este líquido esta disminuyendo y que corremos el grave riesgo de quedarnos sin ella.

• ¿Será necesario que nos falte el agua para organizarnos y dar mayor importancia al cuidado de los páramos, de las vertientes, a evitar hacer y botar basura?

Lo que se esta viendo en San Antonio no es ajeno a otras realidades, sin embargo creo que es importante proponer algunas alternativas que nos lleven a vivir en estrecha armonía con nuestra madre tierra.

Primeramente creo que es necesario educarnos en el tema de vivir armónicamente con nuestro entorno, esto significa que tengamos un especial cariño por la naturaleza, por el agua, por las plantas, por los animales, por los que habitamos en este planeta. Es necesario aprender a quererla, respetarla y cuidarla. El respeto a la naturaleza refleja el respeto que tenemos con nuestros vecinos con nuestra gente.

Por otro lado se debería reglamentar el uso del agua y también la construcción de las casas encima del canal, y todas aquellas viviendas que no disponen de un poso séptico. Llegar a acuerdos comunitarios que nos permita vivir con dignidad, sería pertinente.

Hace falta trabajar en un proyecto integral de acceso al agua de consumo y regadío, protección de los páramos y las vertientes, descontaminación del agua y primordialmente en la capacitación para que la gente adquiera la sensibilidad en estos temas.

Finalmente, este tema debe ser motivo de preocupación urgente de nuestros dirigentes, de la Junta Parroquial de Cuchil y de la comunidad de San Antonio. Es necesario que nos informemos, conversemos, reflexionemos y lleguemos a consensos. Busquemos la sabiduría de nuestros antepasados, la fuerza de la juventud y la genialidad de los niños y niñas para dar respuestas a este problema.

Unidos somos más fuertes.

5 oct 2009

LA MALETA DE MI PADRE

Autor: Efrén Ubaldo Moscoso.


Aquel día por la tarde entró al cuarto obscuro que por varios años fue el aposento de sus padres, cogió la llave que pendía de la viga de la casa y se propuso revisar la maleta vieja y descolorida que había dejado su padre, aquella caja traída desde Balzar en aquellos tiempos que trabajaba de jornalero en las bananeras, la compró allá para llenarle de cosas que luego entregaría a su esposa y a sus hij@s el mismo día que volvería a su casa; el día de regreso, emprendió su viaje desde el valle costanero hacia el páramo andino, primero en bus y luego a pie, con su maleta cargada en su hombro izquierdo caminaba por los senderos culebreros desde Cutchil hasta San Antonio, sintiendo el olor a pasto, a ciénega, a tierra húmeda, aroma conocido y familiar que le trasladaba a su casa, a su hogar, a su propia tierra que le vio nacer.
Sus hij@s se habían arreglado para aquel esperado encuentro, se lavaron la cara, se habían raspado los pies con un pedazo de teja o piedra pómez para sacar el sucio que se había acumulado por andar sin zapatos, estaban limpios e impecables, lo esperaban impacientes y sus corazones latían intensamente, miraban con asombro y curiosidad a lo lejos a un hombre con una casaca negra, era su padre que lentamente se acercaba para estrecharles y darles un abrazo, sí un abrazo fuerte que lo tenia guardado desde hace mucho tiempo, desde hace ocho meses que los dejó mientras dormían.
Los estrechó en sus brazos, los guambras con cierto recelo escondían la mirada, uno de ellos le apretó fuertemente la pierna como queriendo decir que no se vaya, mientras otro en silencio jugaba con el dedo índice con el cierre de la casaca de su padre…
La maleta traída con esmero desde el occidente fue vaciada completamente, cambio su contenido y paso a ser la que guardaría durante varios años, hasta los últimos días de su vida, “sus cosas”, confidencias, secretos y angustias; pasó por varios lugares hasta que por último le dio una ubicación definitiva sobre el troje que guardaba maíz, creo que lo puso allí por razones de seguridad y por estar a mano por si acaso lo necesitaba para sacar algún libro y leer los domingos por la tarde o cualquier día después de picotar a las vacas, mientras escuchaba noticias y los pasillos de la legendaria Radio Católica; su esposa hacía la merienda y sus hijos armaban tremendo alboroto en el patio.
Allí estaba la maleta, en el mismo lugar que hace doce años lo dejó su padre, para no herir la memoria de su padre, quiso primero pedir permiso para no ser inoportuno, así lo hizo; con cierto miedo tomó la llave, la introdujo sutilmente, alzó la tapa y sintió amargura, se dejó llevar por aquel olor a tabaco picado que siempre y con cautela su padre llevaba en una bolsa de tela, no aguantó más, sus ojos se humedecieron, una tras otra las lágrimas rodaron por sus mejillas, cayeron al suelo mojando las tablas del suelo empolvado, le temblaron las piernas, buscó apoyo con su brazo en el troje construido de tablas de eucalipto, se reincorporó y miró con asombro, pidió fuerzas para poder ver y revivir el pasado, allí estaban las cosas ordenadas desde el último día que probablemente su padre las miró, las rebuscó, cogió los documentos para su viaje final – para el ingreso al hospital de SOLCA- y volvió a cerrar.
Invadido por miles de ideas una tras otra iba observando las cosas que con estricto cuidado había dejado su padre y que daban fe de su amplía autoformación que para el medio era insuperable: allí estaban aquellos libros que fueron parte de su acervo cultural, principalmente la Biblia Latinoamericana, texto que curiosamente a más de utilizarlo constantemente en reflexiones durante las reuniones, lo había leído en su totalidad por tres veces; las “50 respuestas a los protestantes” escrito por el padre Eliécer Salesman y que hacía un resumen de las sectas más influyentes en el mundo; “El testigo” libro que revelaba las atrocidades y asesinatos cometidos en el gobierno de León Febres Cordero; “Secretos para triunfar en la vida” manual de relaciones humanas; “Las lecturas sabrosas” un libro con lecturas amenas; textos de cursos bautismales, libreta de apuntes con su filos arrugados, compañera de viaje a los cursos y talleres durante su formación; escrituras de los terrenos; cartas polvorientas, una billetera negra en cuyo interior había un pucho de tabaco que había olvidado, la rasuradora con varios gilletes viejos que lo utilizaba los domingos para hacerles la barba y cortar el pelo a todos los vecinos….en fin, todo estaba allí, ordenados pero casi olvidados.
Con afán y cierta nostalgia leía y releía intentando encontrar algo que revele algo que no había conocido; amarillentas y casi rotas encontró cartas que le llamaron la atención, la una escrita desde Madrid con fecha 29 de junio de 1979, por su amigo Pepe Guashima, en la cual, luego de manifestarle su gran afecto explicaba el crecimiento económico del continente europeo en contraste con la pobreza de nuestro país, además de manifestarle el agradecimiento por el compromiso con la organización, otra escrita desde Managua por su compañero Elías Berezueta con fecha 18 de junio de 1980 y una última escrita por Neptalí Ulcuango desde Quito en 1980 en donde se comunicaba luego de varios trámites la abolición de los impuestos a los terrenos de los campesinos de San Antonio.
Pero como todos las cosas tienen su sentido de ser entendió que aquella maleta llena de cosas contenía algo más que cosas, algo más que historias, algo mas de los que sus ojos veían y sus manos tocaban, asimiló y comprendió el mensaje que no estaba escrito, recordó las enseñanzas que su padre lo había repetido más de una vez, la perseverancia, la honradez, la puntualidad, el respeto, y sobre todo, su padre siempre lo había dicho mantén la fe en Dios; comprendió que conocía muy poco y que debía aprender más, prepararse para ser más humilde pero también para ser mejor, conocer para ser más persona, emprender y no decaer; cuando cojas el arado no mires para atrás decía su padre sabiamente basado en un versículo bíblico.
Luego de haber invadido aquel lugar secreto, de haber leído y revisado todo, una a una las ordenó intentando dejar en la misma ubicación todas las cosas de su padre, de aquel hombre que amó la vida pero también amó la muerte.

10 sept 2009

PASO A PASO

Autor: Efren Ubaldo Moscoso

El día 23 de agosto, en la casa sede de las reuniones, con la presencia de socios y socias de la Caja de Ahorro y crédito Ecos del Huallil se realizó la reunión anual para conocer el balance general, analizar el reglamento interno y tomar algunas decisiones que afectarán positivamente a nuestra organización.

La intención de este artículo no es dar información pormenorizada de esta reunión sino llevar a la autorreflexión y rescatar los aspectos fundamentales que constituyen la vida misma y el sentido de ser de este grupo familiar.

Primero quiero referirme a la esperanza que tenemos l@s soci@s para desafiar a la pobreza, la sencillez propia de personas humildes con ganas de superación con el afán de generar autocrítica de nuestra situación; al inicio, sin lugar a dudas, con miedo de hablar, de hacer preguntas, miedo a comprometerse en actividades que involucren responsabilidades, miedo a no poder hacer – qué puedo hacer si soy pobre, yo no puedo, no soy capaz - es decir, un miedo natural y muy humano, como diría Paulo Freire una auto desvalorización propia de l@s oprimidas/os.

Cuando tenemos esos temores e incertidumbres nos damos cuenta que estamos viv@s, que el camino que hemos escogido es una certeza para dar voz a los que no la tienen, que el trabajo que realizamos junt@s nos hará desarrollar una visión crítica del mundo en que vivimos, que las dificultades que se presenten son el termómetro para medir que seguimos caminando y también para darnos cuenta que el hecho de organizarnos no es por coincidencia sino que tiene una explicación y su sentido de ser; paso a paso se camina lejos dice un refrán expresado por la sabiduría popular de nuestro pueblo.

Somos seres complementari@s que desde distinto espacios apoyamos este proceso revolucionario, tod@s somos importantes dentro de esta agrupación multidisciplinaria: agricultor@s, jornaleros, taquiller@s, empleadas domésticas, obreros, estudiantes de colegio, universitari@s, profesionales en distintas ramas, es decir un mundo diverso agrupados frente a un problema común, con distintos niveles de comprometimiento, unos más otros menos; habrá un día que todos seamos una sola fuerza, hay que esperar, Eclesiastés lo dijo hace siglos “hay un tiempo para cada cosa y un momento para hacerla bajo el cielo”.

Lo segundo es que estamos generando una cultura del ahorro, “rico no te harás por cuanto ganas sino por lo que ahorras”, es interesante ver que niños y niñas por su propia voluntad han decidido ser soci@s y empiezan a ahorrar, no importa la cantidad que lo hagan, lo sustancial radica en que el ahorro es solidario, no con el afán de enriquecerse individualmente sino que crezcamos juntos, que al mismo tiempo que mejoremos nuestra economía también fortalezcamos nuestros valores familiares que lo hemos vivido con nuestros padres.

Finalmente quería aprovechar este espacio para agradecerles a cada un@ de ustedes por ser mi familia, por hacerme sentir orgulloso de pertenecer a ella, por aquel abrazo que nos hace erizar la piel y hace crecer nuestro afecto, por aquel estrechón de manos que nos permite sentir que estamos junt@s y asentir que nos estamos apoyando, por aquellas palabras que aún no se han dicho, por el cariño y la unidad familiar que por sobre todas las cosas debe prevalecer.

Gracias por todo.

27 ago 2009

MONTAÑAS DE MI TIERRA

Autor: Juan Ramiro Zúñiga Moscoso
“Quisiera tener la fuerza de los vientos
y la grandeza de las montañas
para abrazar a mi pueblo”
LOS KJARKAS

Montañas de mi tierra
Montañas de azules distancias
Sois el misterio que mi alma encierra,
El silencio encantado de soñadas estancias

Una mano invisible las hizo grandes
Y las sembró en las entrañas de la tierra
Enclavadas en el corazón de mis Andes
Engalanan soberbias a la altísima sierra

El dios de los Incas doró tu frente
Y resplandores de esmeralda y oro
Hay en ti orgulloso e indiferente,
Guardián milenario del tesoro

Montañas adoradas de mi niñez cautiva
Cuantas veces ahogué mi grito a sus plantas
Maldije mil veces los infortunios de la vida
Cuando fueron confidentes de mis penas tantas

Montañas queridas de mi ruin adolescencia
En las noches que la luna tus picachos alumbraba
En su colosal grandeza perdida la mirada mía
En imposibles sueños mi mente deliraba

Montañas que abrazan al pueblo mío
Fieles guardianes que por los siglos moran
Voces silenciosas de la garúa y el estío
Donde el viento y la soledad su melodía entonan

Estructuras loables de roca y granito
De la asombrosa naturaleza el fruto
Turquíes moles confundidas en el infinito;
Con tus cumbres dominando el horizonte abrupto

Tu secular e ignota historia de piedra
Santuario sagrado de mis antepasados
Son testigos el húmedo musgo y la hiedra
De sus misteriosos secretos adorados

De su enhiesta cima divisan en lontananza
Al arroyo cantarino, hijo de las alturas
Los verdes prados, los campos de labranza
O el aurífero río emblema de tu bravura

Señoras del monte pardo donde pacen liebres
El ave errante mora y corretea la gacela
De la tierra cubierta de doradas mieses
O del humilde campesino que labra su parcela

Testigos de las contiendas de mi Pacha Mama
Vieron pasar serenas e indiferentes cuantos lustros
Y esa sangre aborigen que en tu suelo se derrama
Sangre, semilla fecunda de mis ancestros

Benditas montañas de la tierra amada
Que acogen a mi pueblo dormido
En tu regazo cubierto de verde esmeralda
Yace en alucinante letargo de dolor y olvido

Montañas mías dejen que mi último suspiro
Pueda yo exhalarlo a sus pies milenarios
Y dejen que luego se pierdan mis cenizas
Entre la tibieza de tus fecundas entrañas
Pues ¿no es cierto que mi cuerpo un día
Tendrá que volver a tu misma esencia?

11 ago 2009

DESPUÉS DE TODO; TENEMOS NUEVA CANCHA

Autor: Diego Moscoso

A pesar del cansancio físico que mi cuerpo aun experimenta, me siento tan feliz porque nuestra labor en la minga fue indudablemente perfecta. El domingo 09 de agosto del 2009 se llevó a cabo uno de los primeros acercamientos prácticos en la descendencia de Don Ángel, digo uno de los primeros por que los anteriores han sido sobretodo verbales.
Con la lluvia en nuestros hombros llegamos, un@s de Sigsig, Otr@s de Gualaceo, quizá de Cuenca y claro de San Antonio mismo, Algun@s más temprano que Otr@s, pero al final la mayoría jugamos el partido inaugural en nuestra Cancha, desde ahora la cancha de los Moscoso; todo fue interesante, talvez me falte espacio para describirlo por eso haré un gran esfuerzo para resumir nuestra experiencia.
Cuatro carretillas –una de ellas pirata-, mas palas que picos, con barreta, cincel, combo, piola, estacas, nivel y buena voluntad inició el trazado de la cancha Don Mario al frente de la obra, los demás distribuidos en diferentes áreas, piqueando, cargando, carretillando, entre risas, recuerdos, historias. Un@s mas hacendosos que otr@s, otr@s mas hablador@s que un@s pero tod@s con un mismo objetivo en la cabeza, terminar esa misma tarde la cancha, esa cancha que no tan solo sería el espacio para jugar indoor o Boley, sino el espacio idóneo y necesario de interacción, de charla, pensamientos, sueños y risas entusiastas.
Luego de la “leche de tigre” continuemos con fuerza y ganas, bueno quizá no todos, dos de nosotros tuvimos que sobrellevar una resaca –chuchaqui- irresponsablemente causado por la fiesta de la noche anterior.
Nuestros estómagos pedían comida, decidimos entonces “es hora de comer”, ¿que trajiste de tonga? esa pregunta que tanto utilizamos a la hora del recreo en la escuela nos cayo como anillo al dedo en nuestra minga; la dieta común arroz, acompañada de papas, habas, lentejas, huevos, quesillo, canguil, hasta pollo creo que había y claro del mote –hizo falta el dulce de Mamita Chahuina-; tan solo fotos y recuerdos pueden describir correctamente nuestra vivencia.
Avanzada la tarde continuamos, con más guambras, mas bulla, menos fuerza pero si con el mismo entusiasmo, una capa, otra capa, y más tierra por cargar en las carretillas, una que otra ampolla en las manos, atropellos a transeúntes indiscretos por los choferes aprendices pero sin mayores percances, algunos de quienes iniciaron la minga tuvieron que retirarse antes de terminar el trabajo, sin embargo los que si quedamos seguimos y como podemos certificar, terminamos la cancha.
Exhaustos, hambrientos y contentos observamos el fruto de nuestro esfuerzo, el potrero había tomado forma de cancha y ahora si tenemos cancha nueva, solo es cuestión de que el terreno se acostumbre a nuestras pisadas y que la hierba empiece a crecer como nuestros sueños siguen naciendo y creciendo, estamos convencidos de que así será, y como diría Papacito Ángel “ve pues, ¿qué están haciendo estos guambras?” pues simplemente estamos siendo y haciendo lo que él hubiera querido que seamos, una gran familia unida en nuestras metas y en la lucha que él mismo inicio.
Gracias, es la palabra que encuentro como la mas idónea para expresar mi satisfacción no tan solo por el resultado de la minga sino por pertenecer a esta familia que cobijo mi existencia, por el entusiasmo que transmite nuestra unión y acomodando el criterio de Efrén al mío, “UNIDOS SOMOS FUERTES”- invencibles como la sangre de campeones, de verdad GRACIAS.

Fotografías